Hola mi nombre es Miguel y estoy viviendo en Edimburgo (Escocia) no sé si alguna vez has tenido la oportunidad de viajar aquí, es un sitio maravilloso de calles empedradas, iglesias, monasterios y catedrales, fachadas de piedra e inmensos campos verdes, donde a golpe de gaita y clarch, los ciudadanos bailan sus faldas agarrados por los brazos al compás del Ceilidht.
Cuenta la leyenda que Edimburgo fue capital de brujas y hechiceros, de brebajes mágicos cocinados a fuego lento, escobas voladoras y lagos encantados que daban vida a criaturas de ciencia ficción haciendo así de Escocia uno de los lugares más místicos de la tierra.
Inquieto por saber más, cogí mi chaqueta en mitad de la noche mientras todos dormían, salí a buscar un pedazo de esas historias propias de cuentos, donde el corazón tiene más cabida que la propia razón, de sueños vive el hombre y yo estaba dispuesto a soñar. Quería encontrar algo especial, algo para ti y así fue, pero permíteme antes contarte los detalles.
Un viejo sabio me dijo una vez que en la segunda calle que gira a mano izquierda en North Bridge (puente norte) podría encontrar algunas de las respuestas que estaba buscando, donde cada solsticio de invierno, se reunían magos de todos los rincones del planeta, algunos de ellos llegados del lejano oriente, con sombreros y varitas mágicas, lechuzas y objetos que ni el mismo pudo reconocer, apenas le creí he de ser honesto, pero quien no cree nunca encontrará conocimiento ni verdad.
Una vez cruce el puente giré a mano izquierda y en el fondo de la calle entre una niebla espesa parecían moldearse algunas siluetas y destellos coloridos, me acerque sigilosamente mi corazón palpitaba y mis manos sudaban, creí desmayarme, pero cual fue mi sorpresa, no había nadie ni nada ¿sería todo producto de mi imaginación? ¿sería aquello la silueta de mis propios sueños desvanecidos ante la ignorancia de creer en algo casi divino? esperé por más de una hora y cuando el frío calaba en mis huesos decidí volver a casa, subiendo de nuevo hacia North Bridge, oí una voz...
Busca más allá del muro rojo. Repentinamente me dí la vuelta y un búho salió volando, ¿era verdad aquello que escuche o era simplemente la voz de mi consciencia?, corriendo me acerqué a aquél muro lo toqué y parte de mi mano desapareció ahora sí que estaba a punto de desmayarme, me llené de valor cogí carrerilla y salté hacia el muro no quería perder mis dientes así que cubrí mi cara en caso de que saliera mal, pero nada más lejos de la realidad allí estaba rodeado de magos en la ciudad secreta, no podía creerlo lo había conseguido.
Sin pensarlo me dirigí a uno de esos magos y le pregunté por una tienda para comprar un bonito regalo para ti un souvenir como decimos nosotros, abrí la puerta y frente a mis ojos apareció tu bonito regalo.
Quiero que cierres los ojos muy fuerte y no mires entre los dedos que te estoy viendo, toma esto es para ti. Es una escoba voladora.
Es la escoba de la libertad con ella podrás volar a donde quieras ver a las personas que quieres y viajar a los lugares más recónditos del planeta, quiero darte antes algunas pautas de como utilizarla si no quieres salir lastimado.
Cierra los ojos, ponla entre las dos piernas tu mano derecha va delante y seguidamente tu mano izquierda, una vez estés preparado tienes que decir las palabras mágicas. Arre burro arre. si lo hiciste así ya estarás volando lejos de ahí.
Ya sea en escoba o avión quiero que en cuanto te recuperes vengas a visitarme, estaré esperándote en la segunda calle a mano izquierda de North Bridge.
Miguel